El lugar donde uno se sienta puede influir directamente en su nivel de productividad. Para aumentar el rendimiento de los trabajadores, muchas empresas invierten en una serie de recursos, desde recompensas e incentivos hasta programas de educación y capacitación.
Sin embargo, existe una estrategia sorprendentemente simple para aumentar la productividad, que es de bajo costo y tiene un efecto inmediato: optimizar la ubicación de los puestos de trabajo en la oficina.
La influencia de los compañeros de trabajo
Investigaciones recientes sugieren que la persona junto a la cual usted se sienta afecta su rendimiento y puede mejorar tanto la productividad como la calidad del trabajo.
Por ejemplo, si su enfoque principal es realizar un trabajo de alta calidad (produciendo resultados superiores pero a un ritmo más lento), trate de sentarse junto a alguien que complete las tareas con rapidez. Es probable que ambos se influyan mutuamente: usted tratará de igualar la velocidad de su compañero de trabajo, mientras que él intentará mejorar la calidad de su propio trabajo.
Fuente: HBR.ORG



